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El voto joven puede decidir cuál es el rumbo que tomará el país: tiene 40% del padrón el 1 de julio

domingo, febrero 18th, 2018

En las elecciones presidenciales de julio próximo, participen o no, las juventudes mexicanas definirán las elecciones, no sólo con su voto, sino también a partir de su activismo en las calles y en las redes sociales, confían analistas consultados por SinEmbargo.

En la actualidad, los jóvenes de 18 a 29 años representan el 29.21 por ciento de la lista nominal del INE, lo que supone al menos 11.5 millones de votos. Si a ellos añadimos la población millenial más madura –hasta los 37 años–, el porcentaje aumenta a 40 por ciento con un potencial de votos de más de 19 millones. Estas cifras representan a los posibles votantes, ya considerado un porcentaje de abstencionismo como el observado en los comicios de 2012, que fue de 53 a 62 por ciento.

Los analistas coincideen en que la mayoría de las y los jóvenes participarán con desconfianza al sistema, a las instituciones públicas y al gobierno. Aún así, “el futuro de la democracia en México se juega entre los jóvenes”, refieren, cuya labor será cuidar la democracia real o, de lo contrario, podríamos encaminarnos a una regresión del autoritarismo en México.

SinEmbargo analiza en cuatro entregas la realidad que enfrentan 30.6 millones de jóvenes en México, 25.7 por ciento de la población, y la brecha de carencias y oportunidades que los margina día con día.

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Ciudad de México, 18 de febrero (SinEmbargo).- La falta de políticas públicas adecuadas y los factores de marginación social, hacen que gran parte de las juventudes mexicanas no se sienta identificada con la sociedad y su Estado. Ese desarraigo, refieren analistas consultados, genera reacciones y apatías que jugarán un papel fundamental e histórico en las próximas elecciones presidenciales del 1 de julio.

Para poner en perspectiva el potencial del voto joven, tenemos el panorama que dibujan las cifras oficiales del Instituto Nacional Electoral (INE).

En la lista nominal de votantes, que considera sólo a los ciudadanos con credencial para votar, hay en la actualidad poco menos de 86 millones de connacionales registrados. De ellos, el 29.21 por ciento –que son 25.1 millones de personas– son jóvenes de entre 18 y 29 años de edad.

Si hacemos un poco de prospectiva, según el promedio de porcentajes de votación del INE, por rango de edad, en las elecciones presidenciales de 2012, tendríamos que al menos, el 57.5 por ciento de los jóvenes de 18 a 29 años podría votar en julio próximo. Esto equivale a cerca de 11.5 millones de votos.

Pero si expandimos este rango de votación a la generación millenial, que comprende a los mexicanos nacidos entre 1980 y 2000, jóvenes de 18 a 37 años, el potencial de votos –con grados de abstencionismo de 53 a 62 por ciento como en 2012– sería mayor a 19 millones, cantidad suficiente para decidir la elección en las urnas.

En el año 2000, por ejemplo, el panista Vicente Fox Quesada venció al priista Francisco Labastida Ochoa por 2.4 millones de votos, una diferencia porcentual de seis puntos. En 2006, el panista Felipe Calderón Hinojosa le ganó al entonces perredista Andrés Manuel López Obrador (AMLO) con 244 mil votos [0.62 puntos de distancia]. Y en 2012, el priista Enrique Peña Nieto venció a AMLO por 3.3 millones de votos [6.6 puntos de ventaja].

Más allá del potencial de votos, dijeron a SinEmbargo politólogos y antropólogos, los jóvenes serán actores fundamentales de presión y de distribución de información.

“En estas elecciones, es muy importante entender que los jóvenes, a través de la tecno-política, tendrán una incidencia muy importante”, comentó la doctora Rossana Reguillo Cruz, coordinadora del Programa Formal de Investigación en Estudios Socioculturales de la Universidad Jesuita de Guadalajara.

Los jóvenes detonarán debates en redes. Y ulterior a “la habilidad de estas nuevas generaciones en las redes y la comunicación a través de las tecnologías”, explicó la especialista en culturas juveniles, los jóvenes “también habitan las calles”, por lo que de ellos se espera “un activismo construido” a partir de su entorno de vida.

Sergio Aguayo Quezada, politólogo del Colegio de México (Colmex), asimismo dijo que a pesar de que “el voto de los jóvenes impactará”, siguen siendo “un segmento de la población muy fragmentado y que responde a estímulos culturales muy diversos”.

En ese sentido, señaló que tendremos votos, activismo, pero también apatía, abstencionismo y “bandas de hackers jóvenes que se dedican a la difamación, a la difusión de noticias falsas, y que son mercenarios de la política, porque están al servicio de quien los contrata”.

En México hay 70 millones de internautas, refiere el estudio Hábitos de Usuarios de Internet en México 2017, realizado por la Asociación de Internet de México. Según sus cifras, el 36 por ciento de los usuarios tienen entre 18 y 34 años. Y en general, el 83 por ciento de los mexicanos usa el Internet para acceder a redes sociales.

Lo anterior quiere decir que hay al menos 25.2 millones de millenials  que son usuarios de Internet. Y como mínimo, 21 millones de jóvenes acceden a redes sociales.

LOS JÓVENES VOTANTES

Este año, 14.5 millones de jóvenes votarán por primera vez, refieren las cifras del INE. Sin embargo, la experiencia electoral anterior sugiere que el estrato demográfico que menos vota es el de los mexicanos de 20 a 29 años de edad. En contraste, los que más votan son los ciudadanos de 50 a 64 años.

“Se podría haber pensado que los jóvenes, en su papel de cambio generacional, así como por su amplia participación en las redes sociales, podrían haber mostrado un mayor interés en la elección directa de sus gobernantes, sin embargo, su apatía hacia las elecciones sigue la misma ruta que lo observado en el 2009”, menciona el INE en su Estudio Censal de la Participación Ciudadana en las Elecciones Federales de 2012.

En sus observaciones, el Instituto encontró que los jóvenes prefieren participar a través de asociaciones y organizaciones no institucionales, “orientadas principalmente a la satisfacción de necesidades de ocupación del tiempo libre, y sólo de manera secundaria a buscar satisfacer intereses sociales y políticos”.

También refiere que las mujeres suelen votar más que los hombres, salvo en el sector de personas mayores de 70 años, además que la gente urbana vota más que la rural.

Enrique Toussaint, politólogo de la Universidad de Guadalajara (UdeG), explicó que si por algo el ciudadano más apático es el que tiene menos de 29 años, es porque “la gente mayor [de 29 años] creció en un país en donde el único acto cívico que se hacía era ir a votar. Ahora el millenial lo ve como una cuestión de libertad. Entonces el abstencionismo millenial va a ser menor en estas elecciones”, adelantó.

Este tipo de circunstancias hacen que 2018 “pueda ser un momento clave para el país”, apuntó la experta en culturas juveniles Rossana Reguillo Cruz. Y ella como Toussaint, observó la posibilidad de que, a “medida en los comicios se acerquen, van a haber más temas relacionados con los jóvenes”.

En la lista nominal del INE hay 25.1 millones de jóvenes registrados de entre 18 y 29 años de edad. De ellos, 14.5 millones votarán por primera vez. Foto: Especial.

El problema, de acuerdo con los analistas, radica en que al igual que las juventudes no forman parte sustancial de la agenda de gobierno, tampoco figuran de manera excepcional en los proyectos de los virtuales candidatos presidenciales –a excepción, quizá, del proyecto de AMLO-.

La falta de propuestas en beneficio de las juventudes mexicanas es un reflejo, según Toussaint, de la manera “obtusa” de los políticos “de entender a los jóvenes”.

“Los partidos políticos siguen pensando que los jóvenes no son tan importantes en términos electorales porque es muy abstencionista. Hacen sus cálculos y prefieren asegurara el voto de arriba de los 40 años. Eso es un error”, mencionó.

Los analistas consultados no sólo observan un vacío en las propuestas para los jóvenes. También mencionan la ausencia de jóvenes en los equipos de trabajo de los candidatos.

Andrés Manuel López Obrador, por ejemplo, alude en su proyecto “Jóvenes Construyendo el Futuro” temas de garantías a la educación, pasantías para darles experiencia laboral, becas, la creación de un Colegio Nacional de Seguridad Pública para darles alternativas profesionales, entre otros.

Ricardo Anaya Cortés propone accesos a la educación y a la capacitación, además de inclusión en materia laboral, económica y política.

Y José Antonio Meade Kuribreña, hasta ahora, sólo han hecho menciones, entre las que cuentan más y mejor educación, innovación y oportunidades para emprender.

CONSECUENCIAS PARA LA DEMOCRACIA

El peso electoral de las y los jóvenes mexicanos definirá las elecciones, aseguran los analistas, ya sea a través de su ejercicio o de la abstención. Las y los jóvenes activarán sus redes para participar y para apoyar, o bien para formar parte de la guerra sucia que se espera, sobre todo, en la Internet.

Una parte pujará por un cambio cultural que dará inicio con el ejercicio de un derecho democrático –la participación y el voto–. El resto reproducirá las carencias del sistema sociopolítico mexicano, observan politólogos como Aguayo y Toussaint.

“El futuro de la democracia en México se juega entre los jóvenes”, explicó Toussaint. “Lo más preocupante es que los jóvenes no cuidaran la democracia real [al no votar y participar de lo político] porque podría permitir una regresión del autoritarismo en México. Nada sería más peligroso para el país que estuviéramos en un contexto en que el joven sintiera vacío por la democracia y no la protegiera”, abundó.

No obstante, Alfredo Nateras Domínguez, antropólogo especializado en psicología social de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) campus Iztapalapa, dijo a SinEmbargo que el dilema entre los jóvenes, como entre la población en general, es y será “el uso político del miedo para inhibir la participación”.

Y como apunta Reguillo Cruz, las juventudes se organizarán y participarán en su entorno a partir de “comunidades de sentimiento”. Es decir, “formas de participación social y política”, que lejos de tener una estructura ideológica, son “reivindicaciones de resistencia culturales”, explicó el doctor Nateras.

Esto quiere decir que las juventudes estarán operando para resolver sus problemas inmediatos desde un sentimiento de hartazgo. No así desde las instituciones a partir de un compromiso ideológico.

La mayoría de las y los jóvenes, como una minoría vulnerable que se enfrenta a carencias sociales y a los inadecuados manejos del Estado, participarán con desconfianza al sistema, a las instituciones públicas y al gobierno, concluyeron los analistas.

Opciones: voto obligatorio y segunda vuelta/ Las alianzas/ Sin demócratas

jueves, junio 8th, 2017

Opciones: voto obligatorio y segunda vuelta
En Milenio, el periodista, novelista e historiador Héctor Aguilar Camín, escribe sobre las oportunidades que habría tanto para la población como de los candidatos y partidos si en México el voto fuese obligatorio y existiera la segunda vuelta de contienda: “nuestra democracia necesita correcciones serias al menos en dos frentes: la corrupción electoral y la construcción de mayorías efectivas[…]. He oído en estos días, de Luis de la Calle y Luis Carlos Ugalde, una sugerencia interesante: establecer el voto obligatorio para todos los ciudadanos[…]. Parte de la corrupción electoral es para inducir o evitar porciones pequeñas del voto porque en escenarios de baja participación, y de fragmentación del voto, ganar esos pocos puntos es ganar la elección[…]. El voto obligatorio induciría esto último y volvería ociosa la manipulación en el margen que es la especialidad de gobiernos y partidos. Respecto de la construcción de mayorías efectivas, ayudaría establecer la segunda vuelta electoral entre los candidatos punteros. Esto tendría la ventaja de respetar en la primera ronda la diversidad partidaria existente y arrojar en la siguiente un ganador claro, por mayoría absoluta. El mecanismo le da un doble poder a los votantes: el de votar por quien desea en la primera vuelta y por quien quiere efectivamente que los gobierne en la segunda. Da también a los candidatos y a los partidos la oportunidad de formar alianzas políticas después de la primera vuelta y llegar a la segunda con algo más parecido a lo que pudiera ser después un gobierno de mayoría efectiva. Los grandes adversarios de la segunda vuelta en México han sido históricamente el PRI y López Obrador[…]. Bajo ningún supuesto imaginan que puedan ganar la mayoría absoluta[…]. El Congreso, poco a poco, iría volviéndose un cuerpo de dos o tres partidos. Es posible, pero el interés de los partidos pequeños no puede condicionar el interés mayor de la salud de la vida democrática que estamos perdiendo”.

Por su parte n el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, coincide que el voto debe ser obligatorio y debe haber una segunda vuelta para evitar episodios como el “voto por voto, casilla por casilla” tal como ya lo había escrito en octubre del año pasado al igual que otros especialistas: “llevamos varias elecciones presidenciales resueltas bajo la sombra de la duda, de la inconformidad y de un ambiente profundamente polarizado. Todos los actores hacen creer que su ideal sería llegar a una gobernabilidad construida desde una mayoría realmente incuestionable, pero la realidad es que a ellos les viene bien garantizarse triunfos por mediocres tercios, por eso no hay un verdadero compromiso por hacer que la nuestra sea una democracia mucho más flexible y fuerte. A esto, además, yo le sumaría el voto obligatorio, una figura electoral presente en varios países como Brasil, Suiza, Bélgica o Australia. Aunque en nuestra Constitución el voto, además de un derecho, es una obligación, no hay sanciones para quienes deciden no ejercerlo, y eso también debilita nuestro sistema político. Las elecciones del domingo pasado tuvieron un costo de cuatro mil 28 millones de pesos[…]. El gasto que se hace para las elecciones está completamente disparado si se compara con el nivel de participación. Por ello, nuestro sistema democrático es uno de los más caros del mundo. Se gasta pensando en el espectro total de electores, pero la respuesta viene de, acaso, la mitad de ellos[…]. Ese abstencionismo también lleva su parte de culpa en que no se logre una genuina representatividad[…]. Tanto la segunda vuelta como el voto útil son ideas que van de la mano, porque ambas buscan el fortalecimiento de un sistema político profundamente agotado, que se vive entre una polarización que pone a prueba una coyuntura nacional que no sabemos cuánto más pueda aguantar. Luego de una elección en la que dos de tres gubernaturas están en duda y a menos de tres meses de que inicie la oficialmente el proceso electoral de 2018, ¿habrá valientes que le quieran dar aliento a nuestro aparato democrático?”

Las alianzas
La alianzas electorales fueron uno de los recursos que permitió a algunos partidos sumar electores, lo cual en el caso del Estado de México, resulto ser la razón por la que el PRI logró mantenerse entre los primeros lugares de la preferencia electoral. Al respecto, en El Universal, el periodista Salvador García Soto, escribe que: “los hubieras no existen ni en política ni en la vida; pero analizar qué habría sucedido con decisiones distintas ayuda a entender las causas de lo ocurrido. Y en los recientes comicios del Estado de México […] hay cosas que empiezan a quedar claras: los partidos que hicieron alianzas y compitieron en coalición con otras fuerzas políticas se fortalecieron y obtuvieron de sus aliados, por pequeños que éstos fueran, una votación que hizo la diferencia; en contraste, los partidos que por soberbia, exceso de confianza o compromisos inconfesables decidieron no hacer alianzas y compitieron solos no tuvieron ese extra de votación que les hizo falta. Si el PRI pudo sacarle 3 puntos de ventaja a Morena […] no fue por el carisma o el fingido puño de su candidato Alfredo del Mazo; fueron sus aliados, el Panal, PVEM y PES los que aportaron al priísta una cantidad de votos […] sin los cuales habría sido superado y perdido […]. En contraste, la decisión de Morena de competir solo y rechazar cualquier alianza con partidos de izquierda, […] fue una equivocación. La soberbia de creer que solos podían derrotar a la poderosa maquinaria priísta y a los gobiernos federal y estatal, […] explicaría por qué […] Morena no pudo imponerse en la votación. López Obrador entendió muy tarde que ante lo cerrado de la contienda necesitaba aliados para rebasar al PRI […]. Y si en AMLO fue el pecado de la soberbia […] en otros partidos como el PAN y el PRD las razones por las que despreciaron y deshicieron una alianza que les hubiera dado casi el triunfo seguro, son aún más extrañas. Oficialmente los perredistas argumentaron, en voz de Alejandra Barrales, que rechazaban la alianza porque no querían a Josefina Vázquez Mota de candidata; mientras en el PAN, Ricardo Anaya, que fue a pactar a Los Pinos la candidatura de Vázquez Mota […] y que hizo con Peña Nieto ‘negociaciones’ que presuntamente le beneficiarán a él y a Josefina, nunca explicó por qué no quiso alianza en el Edomex pero sí en Nayarit y Veracruz […]. En la mitología griega, cuando los Dioses querían perder a los hombres, los cegaban con la soberbia. Quién sabe si fueron los Dioses, pero a López Obrador eso lo cegó; y le impidió que hoy contara con un triunfo contundente en el Edomex, en vez de estar pidiendo el recuento de los votos”.

Quienes más que una alianza, buscan cambiar de nido en busca de espacios políticos son los perredistas, pues en El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “con la resaca de los resultados electorales a cuestas, algunas tribus del PRD hacen las maletas para buscar refugio en los brazos del dirigente de Morena, Andrés Manuel López Obrador. Nos dicen que dirigentes amarillos hicieron la promesa de no iniciar ni promover una desbandada durante la campaña y el proceso electoral 2017, que nadie se movería de sus puestos antes de la jornada de votación del 4 de junio. Una vez pasada la tregua, que permitió una contención de los que comen ansias por estar al lado del tabasqueño, ha comenzado la hora regresiva para los que buscan ‘mejores espacios políticos’ y candidaturas a puestos de elección popular con los colores morenistas en las batallas por venir, principalmente la contienda de 2018. Nos adelantan que liderazgos amarillos se alistan para cambiar de camiseta y arrojarse a los brazos de don Andrés Manuel. ¿Los recibirá y perdonará?”

Sin demócratas
En el Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, escribe sobre el sistema fallido que contó votos en Coahuila que fue diseñado por los mismos partidos políticos que ahora cuestionan su efectividad: “mal que bien[…] tres de los cuatro estados que tuvieron elecciones el pasado 4 de junio ofrecieron resultados oportunos. En el Estado de México[…]Veracruz y Nayarit[…]. Coahuila es la excepción. No es que no se hayan anunciado resultados, sino que éstos fueron tardíos, incompletos y contradictorios[…]. Las autoridades electorales de Coahuila afirmaron que el conteo tenía una confiabilidad de 95 por ciento, pero el ejercicio sólo incluyó el 54 por ciento de las casillas consideradas en la muestra. El PREP en Coahuila terminó con un resultado distinto al del conteo rápido[…]. Además, mientras que en el Estado de México el PREP alcanzó 97.67 por ciento de las actas, en Coahuila se quedó en apenas 71.91 por ciento. Nuestro país tiene un sistema peculiar de contar los votos. Primero se ofrecen los conteos rápidos y el PREP, pero sus cifras no son tomadas en cuenta para el recuento final, el cual se realiza en las juntas distritales y municipales sobre la base de las actas llenadas en las casillas. Este recuento empezó ayer y no concluirá hasta el próximo domingo. En Coahuila la moneda sigue estando en el aire. Al viejo estilo mexicano, los grupos que se disputan el triunfo han tomado las calles para presionar a la autoridad electoral. El martes 6 de junio se registraron manifestaciones en Coahuila tanto de panistas como de priistas. A esto le llaman los políticos ‘defender el resultado de la elección'[…]. En el aspecto formal, la elección de Coahuila fue más fallida que las otras que tuvieron lugar el 4 de junio. El conteo rápido y el PREP, diseñados para dar rapidez y certeza a la información sobre los resultados, han generado más bien incertidumbre[…]. Los cuestionamientos al árbitro añaden desconfianza al proceso[…]. Cada elección nos muestra lo mismo. Los mexicanos tenemos un costoso sistema electoral, con salvaguardas y restricciones de todo tipo, diseñado para dar confianza en las elecciones, pero cuestionado por los mismos políticos y partidos que lo diseñaron. Tenemos, lo he dicho antes, una democracia sin demócratas”.

En Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que factores como la ineficiencia del PREP y la confusión que ha causado la desinformación en las elecciones de 2017 son tan parecidas al escenario que se vivió en la elecciones de 1988 en Coahuila, sin embargo en está ocasión el hartazgo social y las alianzas para defender el voto pueden contribuir a cambiar el resultado final: “después de aquella elección, Manuel Clouthier, Cuauhtémoc Cárdenas y Rosario Ibarra de Piedra, adversarios feroces en campaña, salieron a protestar juntos contra aquella elección, la de la caída del sistema. Ahora, después de la elección del domingo, los candidatos del PAN, de Morena y los independientes han protestado juntos por lo que consideran un enorme fraude electoral para favorecer a la coalición que encabeza el priista Miguel Riquelme. La noche del domingo y la madrugada de lunes ya había iniciado la confusión. El PREP fue lentísimo, el conteo rápido, también, y dio leve ventaja a Anaya, cuando terminó el PREP, sin contar 28 por ciento de las actas, Riquelme ganaba por dos puntos. Ya nadie entendía nada. Ayer pude ver muchos videos y audios que ciudadanos y simpatizantes de esos partidos concentraban en un chat sobre el inicio del conteo oficial de votos en Coahuila. Y sí, sí parecía más 1988 —comenzaba yo a reportear en esos años— que 2017. Paquetes de boletas abiertos cuando llegan al conteo, casillas zapato en zonas urbanas, sí, como antes, urnas con más boletas que las que se entregaron en la casilla el día de la votación… cochinero a la antigüita […]. Ayer, los miembros de Coahuila Digno decidieron retirarse de las mesas de conteo, pedir la intervención del INE y la nulidad de la elección. En 1988, el país era otro. Las protestas de todos contra el PRI no tuvieron efecto. Carlos Salinas gobernó seis años.Mal haría el PRI de Coahuila, el gobernador Moreira y el gobierno federal en creer que eso mismo puede suceder ahora. Peor haría el INE cerrando los ojos o haciendo mutis”.

La batalla albiazul por el 2018
En el Excélsior, el periodista Jorge Fernández Menéndez, escribe que sobre la crisis política que vive el PAN y que de no ser solucionada podría hundir al partido en la elecciones presidenciales: “el PAN no hizo una buena campaña ni tuvo los resultados que esperaba en las elecciones del domingo. Tampoco son una catástrofe, pero podía haber tenido resultados mucho mejores, sobre todo en el Estado de México y en Coahuila[…]. En el Estado de México, en febrero, cuando los índices de popularidad de Josefina Vázquez Mota estaban en lo más alto, bastante por encima de cualquier aspirante priista, la candidatura se retrasó durante semanas por distintos conflictos internos […]. Ricardo Anaya, Presidente nacional, fue muy insistente en la designación de Josefina y el que fue la convenció de que participara, no cumplió sus compromisos internos: estuvo relativamente ausente de la campaña, muchos de los gobernadores albiazules no dieron más que apoyo nominal[…]. Todos se fueron para Morena. En los hechos, en 2017, el PAN tuvo casi los mismos votos que en la elección de seis años atrás, en el 2011. En Coahuila, la dirigencia nacional impulsó y mucho al senador Guillermo Anaya, desplazando al también senador Luis Fernando Salazar. Ambos eran buenos candidato. […]. Pero Anaya se decantó por Guillermo y la decisión dejó herido internamente al partido. El PAN tenía todo para ganar la elección en Coahuila[…]. En Nayarit, Antonio Echevarría era el candidato de la alianza con el PRD y con Guadalupe Acosta Naranjo[…]. Allí la alianza tuvo una victoria inobjetable. Como la tuvo en Veracruz, pese a que perdió varias ciudades importantes con Morena. Pero se quedaron con la enorme mayoría de los municipios, con el puerto y Boca del Río y tuvieron más del doble de los votos que Morena o el PRI. Pero como decíamos esta semana, también se debe asumir que ese fue un triunfo claro del gobernador Miguel Ángel Yunes, cuyo peso específico en el PAN sigue creciendo y tendrá voz y voto de cara al 2018[…]. En otras palabras, los resultados y el balance electoral del PAN está lejos de la celebración que hizo Anaya, junto a miembros de su equipo, a las seis de la tarde del domingo pasado[…]. No soy de los que cree que la presidencia de Ricardo Anaya sea sinónimo de una debacle interna como algunos panistas opinan, pero tampoco se puede sobreestimar sus resultados[…]. Anaya tuvo y tiene un mérito que no se puede negar: ha apostado en muchas ocasiones por una alianza PAN-PRD que le ha dado a su partido y sus aliados buenos resultados. Una opción que no se debería desechar para el 2018[…]. Claro que tiene derecho Anaya de estar en la boleta presidencial, pero no puede hacerlo desde la presidencia del partido, cuando hay otros aspirantes y cuando tiene el monopolio[…]. De esa forma no hay piso parejo, pero, además, sus aciertos y errores son leídos por propios y ajenos como parte de una campaña política personal y no de una administración justa y equitativa del partido que lidera”.

En el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que tras la retirada del Partido de Acción Nacional (PAN) y la oposición del conteo distrital, posiblemente recurran a los tribunales con el objetivo de que se vuelva a convocar a elecciones : “la Ley Coahuilense de Murphy dice que si algo puede salir mal, los Moreira se encargarán de reventarlo. Lo que era un proceso electoral reñido ya se convirtió en el mayor conflicto electoral del sexenio.El panista Guillermo Anaya -junto con el resto de los candidatos de oposición que ahora lo apoyan- decidió retirarse del conteo distrital de los votos. La maniobra resulta contraproducente para quienes alegan fraude electoral, pero, según se dice en el PAN, el verdadero problema es que no cuentan con todas las actas. Al parecer unos mil representantes de casilla… ¡no llegaron!. Ante a imposibilidad de defender el supuesto triunfo del panista, todo indica que el ahora objetivo de la coalición opositora es apostarle a que en tribunales se declare la anulación del proceso y se convoque a nuevas elecciones. A menos, claro, que alguien esté pensando en revivir las concertacesiones”.

Peña y DiCaprio
En Milenio, su columna de trascendidos Trascendió, retoma la reunión que tuvo el Presidente Enrique Peña Nieto con el actor Leonardo DiCaprio para tomar acciones concretas en la preservación de la vaquita marina: “El actor fue convocado por el gobierno federal para explicarle las acciones de defensa en favor de la vida silvestre, después de aquel tuit que envió al Presidente, y quedó tan convencido que aceptó mantener todas las reuniones que sean necesarias para avanzar en el tema”.

Por su parte el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, también retoma la reunión de Leonardo DiCaprio y el Presidente de la República: “no sólo la seguridad, el combate a la pobreza, la corrupción, la equidad en los comicios y el desarrollo sustentable son tareas que no debe desatender el gobierno de la República, también el medio ambiente. Y, en este sentido, tras recibir en la residencia oficial de Los Pinos al actor Leonardo DiCaprio, quien representa a una fundación sobre el cuidado ambiental, el Presidente Enrique Peña Nieto manifestó a DiCaprio la ‘profunda voluntad’ del gobierno para garantizar la conservación de la vaquita marina. ‘Es un honor trabajar con quien ha sido líder en la conservación de ecosistemas para asegurar la viabilidad futura de la vida marina en el Golfo’, dijo el estadunidense. Se firmó un memorándum de entendimiento. Ya lo ven, hablando se entiende la gente”.

El Fraude de la Tarjeta Rosa
La entrega de dádivas para conseguir el voto mexiquense, fue un de los señalamientos que el PRI enfrenó previo a la elección del pasado domingo. La tarjeta “Salario Rosa” fue la estrategia con la que el tricolor buscó a traer el voto femenino en la entidad y que muchos han acusado de ser un engaño. Una de estas crítica se da en El Universal, a través de la columna del periodista Ricardo Raphael, quien escribe que: “a doña Gloria la interceptaron de camino a la escuela de sus hijos. Un promotor de la campaña de Alfredo del Mazo le ofreció la ‘Tarjeta Salario Rosa’. Le aseguraron que, de ganar el candidato a gobernador del PRI, podría retirar con ella dinero en efectivo. Para inscribirse a los beneficios era necesario que […] entregara una copia de su credencial de elector y un comprobante de domicilio […]. El documento de doña Gloria se presta al engaño. A simple vista es una tarjeta de débito […]. Sin embargo, en la parte posterior parece un volante de propaganda […]. La inteligente ambigüedad de ese pedazo de papel debe denunciarse. Si solo se revisara el documento por la parte de enfrente podría argumentarse que se trata de publicidad a favor de una política ofertada en campaña por el candidato a gobernador del PRI. Pero el reverso simula claramente una tarjeta de débito y por eso fue posible que sus repartidores hablaran de activarla […] pasadas las elecciones. La cuestión más intrigante es cuando los promotores del voto exigieron copias de la credencial de elector y también un comprobante de domicilio […]. ¿Para qué querían esos señores los documentos de identificación oficial de esta y muchas otras personas? ¿Cómo traficaron con esos datos personales? […]. Me pregunto cómo es posible que el Estado mexicano gaste tanto dinero del contribuyente para vigilar elecciones y, sin embargo, sea incapaz de combatir trampas como la ‘Tarjeta Salario Rosa’ […]. La impericia de la autoridad para probar los fraudes en la elección de 2012 amplió el margen de impunidad con que el domingo pasado actuaron los promotores del voto para seguir engañando gente necesitada de apoyos económicos. Hay entre nosotros quienes dicen que este tipo de trampas son inevitables […]. Otros compatriotas creen con bobería que denunciar este comportamiento delictivo solo sirve para los propósitos del candidato derrotado. […]. Me afilio al contingente de ciudadanos a los que todos los días nos cobran impuestos para pagar el salario de los funcionarios electorales responsables de evitar que las señoras Glorias de este país sean víctimas de la compra y la coacción del voto”.

Elecciones con cabeza de cerdo
En el Reforma, el historiador y catedrático Lorenzo Meyer, escribe sobre los mecanismos que ha empleado el Partido de la Revolución Institucional (PRI) para ganar las elecciones durante 88 años, y esta ocasión no fue la excepción: “en víspera de las elecciones del 4 de junio en el Estado de México, se arrojaron varias cabezas de cerdo en Ixtapaluca y Tlalnepantla a las puertas de domicilios identificados con MORENA. “esos mensajes estilo mafia italiana fueron la culminación de una elección abiertamente intervenida por los gobiernos local y federal a favor de un partido y a la que bien se puede nombrar ‘la elección de las cabezas de puerco’. Los pasados comicios fueron la antítesis de lo que México necesitaba para empezar a remontar el proceso de degradación sistemática que lo aqueja en lo social, económico, político y, sobre todo, moral[…]. Sin embargo, el gobierno actual y su instrumento, el añejo PRI -nunca hubo uno ‘nuevo’-, quieren que todo siga como hasta ahora y que nada cambie. Y es que el grupo en el poder teme perder lo acumulado y está dispuesto a librar una dura guerra en defensa del statu quo o de una retirada lenta, cediendo el menor terreno posible, sin importar qué tan alto sea el costo para el país[…]. En estas elecciones el priismo mexiquense echó mano de todos los elementos acumulados en el saco de los trucos sucios de un partido que no nació para la democracia y que mantiene el dominio de su entidad desde hace 88 años[…]. El buen funcionamiento del aparato priista requiere mantener una amplia zona de pobreza porque es justamente allí donde encuentra y organiza las clientelas que puede movilizar para votar o hacerse presente donde el gobierno requiera de masas de súbditos, que no de ciudadanos[…]. En una contienda electoral bien llevada, el cierre con broche de oro del proceso es el reconocimiento público de la victoria del ganador declarado por el adversario político. Aceptar que se perdió en buena lid legitima a ganador, a perdedor y al sistema político en conjunto[…]. El proceso electoral del 2018 ya se inició y el ambiente en que se va a desarrollar, de por sí enrarecido por la violencia, la corrupción, lo raquítico de la economía y la polarización social, ya se volvió tóxico. En vez de que la elección sirviera para recrear los equilibrios y renovar la legitimidad, esta vez tendrá el efecto contrario[…]. El viejo sistema político antidemocrático sigue vivo”.

Una desafortunada vestimenta
En Milenio, el periodista Carlos Marín, señala que la declaración de la esposa el Gobernador de Zacatecas respecto a la vestimenta de un baile de jóvenes de una telesecundaria, fue sensata aun con todas la críticas que desató haber comparado los atuendos con el de un “sicario”: “Cristina Rodríguez Pacheco, Presidenta del DIF de Zacatecas […] comparó un intimidante atuendo con el de ‘sicarios’ en estudiantes de telesecundaria que interpretaron la canción ‘#thatpower’ inspirándose en el videoclip de Justin Bieber. Ocurrió en la Feria DIFerente en la localidad de Tabasco, donde a los muchachos se les ocurrió vestirse con ropa y gorras militares camufladas, lentes oscuros y las caras totalmente ocultas bajo pasamontañas[…]. Y le llovió. Demagogos ‘defensores de los derechos de la infancia’ y políticos en el Congreso local se le fueron encima por ‘discriminadora’, y en una entrevista radiofónica dijo ayer haber sido amenazada en las redes sociales y recibido fotografías de gente armada y camionetas (parecidas a las que utiliza su familia) baleadas. Vaya caso: por decir algo sensato, terminó por disculparse…”