La famosa curadora, junto a su colega Juan Rafael Coronel, arma la historia de casi un siglo de arte popular en tejidos tan nuestros, combinados con la alta costura de diseñadores que han creído y construido el concepto de moda nacional.
Ciudad de México, 6 de junio (SinEmbargo).- En el centro del Palacio Iturbide, iluminado como si un salón de baile del siglo XIX fuera, resplandece el famoso traje de los alcatraces en la falda, firmado por Armando Mafud, uno de los modistas más importantes de la actualidad.
Los lazos que teje la curadora Ana Elena Mallet entre la moda tradicional y la masiva, que ostenta en México un “sentido imitativo”, son sutiles y le han dado a la muestra El arte de la indumentaria y la moda en México. 1940-2015, un profundo sentido de identidad.
Para Ana Elena, que inauguró su muestra casi el mismo día en que Cristóbal Balenciaga hacía lo propio en el Museo de Arte Moderno, la coincidencia expresa una realidad: “Al fin los museos mexicanos entendieron que la gente quiere ver moda”.
En entrevista con SinEmbargo, Mallet explica la génesis de una exposición que estará cuatro meses en el citado Palacio Iturbide y que reúne un conjunto de prendas de indumentaria tradicional frente a otro que revisa 75 años de historia de la moda en nuestro país, con más de 400 piezas de alrededor de 100 colecciones particulares y públicas, acervos de diseñadores y casas de moda nacionales e internacionales.
Hasta agosto podrá verse en el Palacio de Iturbide, en el Centro Histórico de la CdMx, con el patrocinio de Fomento Cultural Banamex, la Secretaría de Cultura, a través de la Dirección General de Culturas Populares y del Instituto Nacional de Antropología e Historia, El Palacio de Hierro y Vogue México.
El arte de la indumentaria y la moda en México. 1940-2015 es resultado de un programa de investigación traducido en 225 maniquíes con vestidos o conjuntos completos y más de 400 piezas de alrededor de 100 colecciones particulares y públicas, acervos de diseñadores y casas de moda nacionales e internacionales.
Así, se presenta por un lado, el arte popular textil desarrollado en México en torno al atuendo e indumentaria de culturas indígenas como la maya, tzotzil, mazahua, otomí, purépecha, totonaca, huasteca, nahua, amuzgo o huichol, junto a piezas de carácter mestizo a través de figuras como la china poblana y el charro y prendas como el quechquémetl y el rebozo, referentes de la identidad cultural mexicana.
La conexión entre los conjuntos de piezas de la sección de indumentaria y la de alta costura mexicana se da por medio de una gran pasarela que muestra en una prodigiosa línea de tiempo, cómo diseñadores de la talla de Ramón Valdiosera, Armando Valdés Peza, Manuel Méndez, Pedro Loredo, Esteban, Armando Mafud, Carmen Rión, Lydia Lavín, Carla Fernández, Pineda Covalín, Macario Jiménez, Lorena Saravia, Trista, Yakampot y Pink Magnolia, entre otros, han marcado tendencia y generado una moda nacional.
También es reflejo de cómo la moda ha recibido, en distintos momentos, la influencia de la indumentaria y los símbolos asociados con la tradición nacional o ha buscado apropiarse de las tendencias internacionales.
Además de exhibir vestidos e indumentaria, la exposición presenta complementos, accesorios y un conjunto de obras de las artes visuales, como pinturas, fragmentos cinematográficos, fotografías, carteles y revistas, entre otros materiales, que dan el contexto del trabajo de los diseñadores.