Ciudad de México, 18 de julio (Sinembargo).- Lorena González Hernández, acusada del secuestro de Fernando Martí Haik, desde septiembre de 2008, fue puesta en libertad esta madrugada. Fernando era hijo del empresario Alejandro Martí.
Tras el plagio de su hijo, Alejandro Martí García, lanzó aquella frase lapidaria: «Si no pueden, renuncien …» reto que fue recogido por el entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón.
La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) se desistió ayer viernes de todas las acusaciones en contra de Lorena, a quien se le apodó en medios policiacos como «La comandante Lore». González Hernández salió cerca de la una de la madrugada de este sábado del penal femenil de Santa Martha Acatitla.
En 2008, Lorena, quien ocupaba el cargo de subinspectora de la Dirección General de Secuestro y Robo de la Coordinación de Inteligencia de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), entonces a cargo de Genaro García Luna, fue detenida por agentes de la Procuraduría capitalina bajo la acusación de integrar la Banda de La Flor, a quien la PGJDF culpaba de haber secuestrado y asesinado a Fernando Martí.
Sin pruebas sólidas, Lorena González fue ligada a Sergio Humberto Ortiz Juárez, «El Apá», a quien la Procuraduría capitalina señalaba como jefe de la banda de secuestradores. La detención fue hecha con la base en declaraciones de Crhistian Salmones, escolta de Martí, y quien dijo en un principio no estar en condiciones de reconocer a ninguno de los secuestradores.
En 2008, el titular de la PGJDF era el actual Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera Espinosa, quien siempre ignoró los argumentos de la defensa de Lorena González, respecto a la debilidad de las declaraciones de Salmones, quien sufre miopía y fue contradictorio en varias de sus declaraciones.
Fernando Martí fue secuestrado el 4 de junio de 2008 en Ciudad Universitaria (CU), alrededor de las 6:30 de la mañana. Su automóvil fue detenido por un falso retén montado por secuestradores que vestían uniformes policiacos. Salmones no iba armado y rápidamente fue sometido. La PGJDF acusaba a Lorena de ser la mujer que estuvo al frente del retén.
El caso Martí dio un giro brutal: el 23 de septiembre de 2009, fue detenido Abel Silva Petriciolet, alias «El Dicaprio», y jefe de la banda de Los Petriciolet, quien confesó haber planeado y ejecutado el plagio de Martí.
«Yo no conozco a Lorena, ni sé quien es esa mujer», aseguró Silva en esa ocasión.
Aún más: en abril de 2010 fue capturada María Elena Ontiveros Mendoza, alias «La Güera», quien confesó haber participado en el plagio de Martí y ser la verdadera mujer que estuvo al frente del retén en CU. «No sé si la señora (Lorena) haya cometido algo … Yo jamás la vi, y me hubiera gustado poder decir que no era ella, pero tenía miedo», fue parte de la declaración de «La Güera».
La detención de la banda de Los Petriciolet fue lograda por la Policía Federal (PF), en abierta contradicción a la tesis de la PGJDF, de que Lorena estaba implicada en el caso Martí. De nada sirvieron los alegatos de Rodrigo Higuera, abogado de Lorena, de que se trataba de una aberración jurídica a nivel internacional, al ser señalada como la misma persona tanto Lorena como María Elena, a quienes se les acusaba del mismo delito.
Con la liberación de Lorena González, quien estuvo en prisión seis años 10 meses, termina legalmente uno de los episodios más vergonzosos en la justicia mexicana: el encarcelamiento de una inocente ante delitos no comprobados. (Para más detalle ver libro «Abuso de poder en México», capítulo ‘Mancera, el fabricante de culpables’, edit. Aguilar-Santillana. Martín Moreno).
«Lorena no lo creía. Miraba a todos lados al salir de prisión emocionada. Simplemente no lo creía», reveló a SinEmbargo su abogado Rodrigo Higuera.